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Die-off: Síntomas, gravedad y tratamientos


En Aristea tratamos muchos sobrecrecimientos microbianos como el SIBO, IMO y SIFO (candidiasis), por lo que consideramos que es importante que los pacientes conozcáis la razón por la que muchos de vosotros empeoráis cuando comienzáis un tratamiento con antibióticos o antifúngicos: es por el die-off. Como sabéis por nuestro anterior blog, el die-off, también conocido como crisis curativa o reacción de Jarisch Herxheimer, es un empeoramiento de los síntomas debido a la liberación de toxinas por parte de los microorganismos que están siendo eliminados por el tratamiento.


Es un término que solemos explicar en las consultas para que nuestros pacientes sepan qué esperar durante el tratamiento, y de esta forma, sepan reconocer cuando se trata de un die-off o cuando puede tratarse de una reacción adversa por la que sí que debería interrumpirse de inmediato dicho tratamiento. 


Además, cuando contamos con un test metagenómico que nos permita saber el tipo de bacterias que tiene el paciente sobrecrecidas y el antimicrobiano que le debemos pautar, podemos predecir la posibilidad de que se vaya a desarrollar un die-off o no, y qué medidas específicas deberemos de utilizar en este caso para evitarlo.


Uno de los principales compuestos bacterianos que producen die-off, son los LPS o lipopolisacáridos, que están en las cubiertas de las bacterias gram negativas. De hecho esta es la razón por la que el SIBO y el IMO se asocia a una inflamación sistémica de bajo grado, porque hay una continua llegada de LPS a la sangre. Lo que pasa es que cuando matamos a estas bacterias va a llegar muchísima más cantidad de lipopolisacáridos a la sangre y la inflamación va a ser mucho más grave, produciendo incluso neuroinflamación. Este es el motivo por lo que un síntoma típico de die-off es el dolor de cabeza y la neblina mental.


Síntomas


La crisis curativa suele comenzar a partir de las 24h siguientes del tratamiento antibiótico, antifúngico o antiparasitario. Puede manifestarse con febrícula y en algunos casos hasta con escalofríos, rigidez, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, hipotensión, taquicardia, hiperventilación, rubor o enrojecimiento de la cara, mialgia y se puede exacerbar las lesiones cutáneas que ya existieran o incluso aparecer nuevos problemas en la piel que no se tuvieran previamente. Por ejemplo, puede aparecer acné, ya que los folículos de la piel se abren para ayudar a expulsar toxinas y en ese momento es cuando las bacterias que tenemos siempre en la piel pueden aprovechar para entrar en el folículo e infectarlo, por eso es importante que cuando se comienza un tratamientos antimicrobiano tener mayor limpieza de la piel para retirar las bacterias que podrían producir espinillas.


En general, la gravedad de los síntomas del die-off van a depender de tres variables:


1- La cantidad de bacterias patógenas que hay y la velocidad a la que van a morir. De esto va a depender la carga tóxica de la que se tiene que deshacer nuestro cuerpo.


2- La actividad de nuestro sistema inmunitario. Si está excesivamente activo provocará una mayor inflamación en nuestro cuerpo.


3- La capacidad que tiene nuestro cuerpo para depurar y eliminar esta carga tóxica. Si por una enfermedad renal o del hígado estos órganos no funcionasen bien, o estuviesen ya sobrecargados eliminando algún medicamento o tóxico como el alcohol, podría dar lugar a que se acumulara una mayor carga tóxica en el organismo y por tanto habría aún más sintomatología.


Tratamiento del die-off:


Sabiendo las variables de las que va a depender la severidad del die-off, el tratamiento obviamente se debe centrar en actuar sobre cada uno de estos factores y tendrá que adecuarse a cada paciente.


1. - Dependiendo de la cantidad de toxinas que se van a liberar por el tipo de patógenos del que se va a tratar el paciente, variará la progresión de suplementos que tenemos que ir introduciendo y además cómo iremos adaptando la dieta. Por ejemplo, si lo que vamos a tratar es un SIBO que es leve, pautaremos una dieta que sea tan sólo moderadamente baja en fodmaps durante dos semanas y a partir de la tercera semana ir aumentando las cantidades de alimentos que menos se toleran. En cambio si el SIBO es alto, necesitaremos que el paciente esté más tiempo con una dieta baja en fodmap para que no se le junten los síntomas del die-off con los gases producidos por la excesiva fermentación, aunque puede que a cambio necesitemos pautar alguna fibra de las que producen pocos gases y tienen muy buen efecto prebióticos, para aumentar la efectividad del tratamiento, como por ejemplo la goma guar parcialmente hidrolizada o si necesitamos una fibra que ayude a eliminar metales pesados por la orina entonces elegiremos la pectina cítrica modificada.


2. - La otra variable que hay que tratar es la inflamación que va a producir nuestro sistema inmunitario por haber sido expuesto a componentes microbianos de los que cree que tiene que defenderse. También hay que tener en cuenta que otro síntoma de die-off frecuente es la bajada de la tensión arterial.


3. -  La tercera variable que hay que tratar es que se pueda eliminar efectivamente las toxinas. Para conseguir esto se podrían dar ciertos suplementos para que apoyen las vías de desintoxicación. Por poner algunos ejemplos, en Aristea pautamos, aunque dependerá del caso, el GI Detox, Glutatión, zeolita, molibdeno, entre muchos otros, aunque dependerá bastante del caso.


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Autora: Mayca Carrillo, Número de Colegiada: AND-00797


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